Una de las grandes canciones del Nano. Un clásico cuya fuerza crece en nosotros a medida que nuestro tiempo pasa y esas pequeñas cosas que nunca nos han dejado empiezan a desbordar cajones, baúles, armarios, y todos los rincones de nuestra mente. Un jovencísimo, tierno y sensual Serrat nos lo cantaba así a principios de los 70 y hoy 35 años después sus versos son un auténtico zarpazo al corazón y levantan un torbellino de emociones. Esta canción tiene para mí un valor especial y este es para mí el vídeo más querido de cuantos he recuperado para esta página. El Serrat más dulce ha quedado grabado aquí para nosotros, en estos dos minutos escasos, para que podamos recordarlo y guardarlo como un tesoro. Gracias Serrat por tantas verdades como nos has dicho con tus canciones. Siempre. Otras canciones de Serrat en esta web: Fiesta
EL BAÚL DE LOS RECUERDOS